Blue Flower

Autora: Patricia Acinas

Título en español: Nino: tres días, una vida
Título original: Nino (francés)
Dirección: Pauline Loquès.
Guion: Pauline Loquès y Maud Ameline.
Duración: 97 minutos (1 h 37 min).
Año y país: 2025, Francia.
Tipo de obra audiovisual: Película de ficción con guion original.
Música: Thibault Deboaisne y Gaël Rakotondrabe.
Género: Drama. Enfermedad, cáncer, juventud, familia y amistad.
Reparto: Théodore Pellerin (Nino), William Lebghil (Sofian), Salomé Dewaels (Zoé), Jeanne Balibar (madre de Nino), Camille Rutherford (Camille, expareja), Estelle Meyer (Lina), Mathieu Amalric (hombre en los baños públicos), Balthazar Billaud (Solal), Victoire Du Bois (oncóloga), Pascale Oudot (secretaria de radiología), Maël Mesnard (hombre en la sala de espera), Elody Roy (voz femenina del vídeo médico), Amaury Arbun (voz masculina del vídeo médico), Lison Daniel (enfermera del servicio de fertilidad), Charlotte Lainé (camarera del café), Elsa Bouchain (mujer en la fila de espera), Quentin Gouget (vecino joven), Alexandre Desrousseaux (Raphaël), Mounir Belhidaoui (Mounir), Lola Felouzis (chica Aries), Nahéma Ricci (Chloé), Morgan Laquerre (invitado fumador), Renaud Triffault (compañero), Alexandre Michel (compañero), Nicolas Benoist (bombero), Sophie Froissard (mujer en la recepción de los baños públicos), Morgane Pierre-Michel (secretaria de urgencias), Ayoub El Ghalbzouri (guarda de seguridad de urgencias), Arno Nguyen (secretario de oncología), Kelly Rivière (enfermera de oncología) y Valérie Azanmadje (enfermera de oncología).

Sinopsis: Dentro de tres días, Nino se enfrenta a una gran prueba. De aquí a entonces, los médicos le han encomendado dos misiones. Dos imperativos que llevarán al joven por todo París y lo obligarán a reconciliarse con los demás y consigo mismo. (FilmAffinity)
Enlaces a materiales promocionales de la película
https://www.youtube.com/watch?v=_Oo3tu0YFQI
Tráiler VOSE: versión original en francés con subtítulos en español. Duración: 2 min 3 s.
https://www.youtube.com/watch?v=O4i0esZ7Ppo
Tráiler en francés con subtítulos en inglés. Duración: 1 min 41 s.
https://www.youtube.com/watch?v=T5etQC-k6bM
Canción incluida en la banda sonora de la película: Qué chungo te pones, interpretada por Sibaritas, Latin Artist Collective y Made Love. Álbum: Urbano Ibérico (2023). Duración: 2 min 57 s.
FICHAS Y DOCUMENTACIÓN SOBRE LA PELÍCULA EN BASES DE DATOS CINEMATOGRÁFICAS
https://www.filmaffinity.com/es/film536266.html
https://www.imdb.com/es-es/title/tt35519445/
https://es.unifrance.org/pelicula/60670/nino
https://www.golem.es/golem/banner/pdf-13350-1782196520-Nino%20(web).pdf
Ficha informativa utilizada por algunos de los cines que han exhibido la película en España.
https://surtseyfilms.es/pelicula/nino/
Ficha de la distribuidora española.
https://surtseyfilms.es/wp-content/uploads/2026/03/Dossier-de-prensa-NINO_compressed.pdf
Dossier de prensa de la película en español.
NOMINACIONES Y PREMIOS
2025. Festival de Cannes. Semana de la Crítica. Premio Revelación de la Fundación Louis Roederer para Théodore Pellerin.
2025. Semana Internacional de Cine de Valladolid, Seminci. Mención especial del jurado de la sección Punto de Encuentro.
2025. Festival de Cine de Roma. Gran Premio del Jurado de la competición Progressive Cinema.
2026. Premios Lumière. Premio a la mejor ópera prima para Nino.
2026. Premios César. Cuatro nominaciones y dos premios: mejor ópera prima para Pauline Loquès y mejor actor revelación para Théodore Pellerin. También fue nominada en las categorías de mejor guion original y mejor actriz secundaria, por la interpretación de Jeanne Balibar.
2026. Premios René del Cine. Premio a la mejor actriz secundaria para Salomé Dewaels. La película se estrenó en Francia el 17 de septiembre de 2025 y en España el 26 de junio de 2026.
COMENTARIO DE LA PELÍCULA DESDE EL PUNTO DE VISTA DE LA PSICOONCOLOGÍA Y LA PSICOLOGÍA DE LOS CUIDADOS PALIATIVOS
En esta reseña analizamos una historia tierna y profunda sobre la experiencia de la enfermedad oncológica durante los primeros momentos posteriores al diagnóstico y sobre los procesos de adaptación de la persona diagnosticada. Mediante elementos sutiles, pero también contundentes, y unos silencios especialmente bien situados, la película permite al espectador aproximarse a lo que sucede en la mente del protagonista.
El paciente protagonista
Nino es un joven de 29 años que acude a los servicios sanitarios por fatiga, sin esperar que pueda padecer una enfermedad grave.
Seguimos al protagonista durante tres días (desde el viernes que se efectúa el diagnostico hasta el lunes que se plantea la infusión de la primera quimioterapia).La experiencia sanitaria que vemos en pantalla es algo bizarra para el protagonista; comienza dando sus datos personales con escepticismo ya que le indican que acuda a una consulta que no espera; continúa descifrando las siglas que le dicen PT (Plan de Tratamiento); y termina acudiendo a la consulta de especialista. Todo esto cuando sólo espera renovar la baja. Después, en la consulta vemos que le prescribieron pruebas complementarias. Puede que él no les diera la importancia que tenían o que no le explicaran convenientemente qué estaban buscando con esa petición de pruebas.
La doctora y la comunicación de las malas noticias
La doctora que comunica la mala noticia es una profesional aparentemente joven y de una edad relativamente cercana a la de Nino. Dentro de su experiencia, intenta transmitirle el diagnóstico de la mejor manera posible. No obstante, comete algunos errores: en ciertos momentos parece brusca, utiliza términos excesivamente técnicos y da la impresión de no haber revisado con suficiente detenimiento la historia clínica antes de recibirlo.
A pesar de estas dificultades iniciales, muestra humanidad y consigue centrar progresivamente la entrevista en el paciente, en su diagnóstico y en la nueva realidad a la que debe enfrentarse. Cuando advierte que Nino dispone de poca información sobre lo que le sucede, es capaz de reorientar la conversación y facilitarle la comprensión de la enfermedad.
Le explica que padece un cáncer de garganta que puede justificar su cansancio, la ronquera, el dolor persistente de garganta y los demás síntomas. También le comunica que, por tratarse de una persona joven, se ha dado prioridad al inicio del tratamiento y que deberá acudir, tres días después —el lunes—, a la primera sesión de quimioterapia, acompañado por alguien de confianza. Por tanto, Nino dispone de tres días para encontrar o elegir a esa persona. El plan terapéutico inicial consta de seis sesiones de quimioterapia y doce de radioterapia.
Uno de los aspectos positivos de la actuación de la oncóloga es que propone la preservación de gametos antes de iniciar la quimioterapia, ante la posibilidad de que Nino desee tener descendencia en el futuro. Para el paciente, esta indicación supone una sobrecarga añadida de información y lo obliga a plantearse una cuestión sobre la que quizá todavía no había tomado ninguna decisión. Sin embargo, sigue las indicaciones de la doctora, acude al servicio de reproducción asistida y realiza el procedimiento en un estado de confusión y bloqueo cognitivo. La oncóloga también le informa de que los profesionales de dicho servicio están avisados de su próxima llegada.
La enfermedad del paciente
El cáncer de garganta es poco frecuente a los 29 años. Los cánceres de cabeza y cuello representan una proporción relativamente reducida del conjunto de enfermedades oncológicas y aparecen con mayor frecuencia en personas de más de 50 años, con una incidencia máxima en edades más avanzadas. Asimismo, son más frecuentes en los hombres que en las mujeres.
Como sucede ante cualquier diagnóstico de cáncer de cabeza y cuello, la enfermedad puede provocar reacciones iniciales de miedo, ansiedad, bloqueo e incertidumbre, todas ellas bien reflejadas en el comportamiento del protagonista.
La comunicación del diagnóstico al entorno
La trama de la película evoluciona alrededor de la búsqueda de una persona que acompañe a Nino a su primer tratamiento, con todo lo que esta petición implica. Sin embargo, antes de pedir ayuda, debe comunicar el diagnóstico a las personas de su entorno, algo que no le resulta fácil. En ocasiones, estas personas están ocupadas o tienen otras prioridades; en otras, el momento no parece adecuado para revelar la noticia. A ello se añade el propio temor de Nino a compartir lo que le sucede.
Desde el principio observamos que tiene dificultades para expresar sus necesidades y comunicar abiertamente el diagnóstico. Comienza diciendo: «Tengo que pedirte algo para el lunes», sin explicar inicialmente qué le ha comunicado la doctora sobre su estado de salud.
Comunicar la enfermedad implica pedir ayuda, reconocer la propia necesidad, afrontar pensamientos relacionados con la muerte y conversar con personas con las que previamente no existía una comunicación demasiado fluida.
En general, a los seres humanos nos cuesta pedir ayuda porque hacerlo muestra nuestra vulnerabilidad. Podemos temer que los demás nos consideren incapaces de realizar determinadas actividades cotidianas, que nos hagan daño o que se formen una opinión negativa de nosotros. También podemos evitarlo porque no queremos molestar o porque no percibimos a la otra persona como suficientemente receptiva para atender nuestra necesidad.
Nino se siente solo entre la gente. Aunque aparentemente nada ha cambiado en el mundo exterior, la presencia de la enfermedad ha transformado su mundo interior: sus pensamientos, sus emociones y su percepción del futuro.
Comienza hablando de su estado de salud de manera tímida e incompleta durante una fiesta de cumpleaños con sus amigos. Sin embargo, la noche, la música y el ambiente festivo no parecen constituir el contexto más adecuado para comunicar una noticia de esta naturaleza ni para sentirse verdaderamente escuchado.
También intenta hablar con su madre sobre lo que le sucede. Ella le explica que atraviesa una depresión, aunque las escenas anteriores no permiten comprender con claridad su situación emocional. En ese momento parece más interesada en permanecer con la persona que la acompaña que en dedicar tiempo a otras cuestiones, lo que dificulta que Nino encuentre el espacio necesario para comunicarle su diagnóstico.
Nino conecta con una amiga, Zoé, pero expresa su situación de manera ambigua: «Voy a empezar un proceso…». Sin permitirle terminar la frase, ella le pregunta si va a iniciar una transición de género, posibilidad que él niega. La escena muestra cómo, en ocasiones, no dejamos que las personas terminen de hablar: nos adelantamos a lo que creemos que quieren decir y, con frecuencia, nos equivocamos. Esto puede suceder tanto en las relaciones personales como en el ámbito asistencial.
Durante ese fin de semana también se encuentra con varios amigos y amigas a quienes no se atreve a comunicar el diagnóstico ni a pedir ayuda. Entre estas personas se encuentra su ex-pareja, Camille.
Nino intenta comunicárselo a su amigo Sofian en dos ocasiones. En la primera no elige un buen momento, pues está más preocupado por evitar encontrarse con un compañero de trabajo al que no desea ver. La segunda vez formula una petición más elaborada, personal y casi desesperada, porque falta ya muy poco para que llegue el lunes por la mañana.
Estas escenas ponen de manifiesto dos cuestiones. La primera es la importancia de elegir un momento y un lugar adecuados para hablar sobre un problema de salud. La segunda es el valor de perseverar en la petición de ayuda a las personas más cercanas, que pueden ofrecernos un apoyo incondicional cuando les explicamos con claridad lo que realmente nos sucede.
La directora de la película
Con esta película, Pauline Loquès realiza su ópera prima. La directora cuestiona los estereotipos tradicionales de la masculinidad, según los cuales el hombre debe mostrarse fuerte, seguro de sí mismo, poderoso y valiente. Frente a estos modelos, explora la vulnerabilidad masculina y muestra la fragilidad que experimenta una persona cuando la vida la pone a prueba mediante una enfermedad. El diagnóstico enfrenta a Nino con una realidad desconocida y lo obliga a reconsiderar sus valores, sus prioridades y su manera de comportarse.
La directora sitúa al protagonista recorriendo París de día y de noche, a pie, en bicicleta y en coche. Este desplazamiento constante permite representar el camino interior que realiza Nino y los diferentes momentos por los que atraviesa hasta aproximarse a aquello que necesita: encontrarse consigo mismo y reconectar con su mundo.
Seguir viviendo a pesar de la enfermedad
Nino continúa acudiendo a fiestas y relacionándose con sus amigos, aunque intenta ocultar o comunicar lo menos posible su reciente diagnóstico. También recuerda a su padre, ya fallecido, y algunos de los momentos que compartió con él durante su infancia.
El encuentro casual con Zoé, una antigua compañera del instituto a la que inicialmente no reconoce —es ella quien le recuerda que se conocen—, lo ayuda a comenzar a expresar sus sentimientos y emociones. En ocasiones, las personas con una enfermedad grave pueden encontrar más sencillo hablar con alguien con quien no mantienen una relación estrecha, pero que está dispuesto a escucharlas. Esta función también puede ser desempeñada por algún integrante del equipo asistencial, incluidos los profesionales de la psicología.
Nino aprovecha, a su propio ritmo, la oportunidad que le ofrece su antigua compañera. La conversación con Zoé lo ayuda a ordenar algunas ideas y a reconocer cuáles son sus prioridades en ese momento. Comparte con ella y con su familia algunos momentos cotidianos. Sus hijos pequeños se aproximan a él como amigo de su madre, pero también como compañero de juegos, y Nino comienza progresivamente a relacionarse con ellos.
Una escena especialmente sugerente se produce cuando uno de los niños realiza un dibujo que parece representar una noche negra y estrellada, aunque él afirma que se trata de «la nieve». Desde una lectura simbólica, la oscuridad del dibujo podría reflejar la incertidumbre con la que Nino contempla su futuro, mientras que los puntos luminosos podrían representar el resquicio de esperanza que necesita para continuar su proceso personal. Mientras juega con los niños, vemos por primera vez a Nino sonreír y disfrutar de un momento cotidiano, a pesar de saber lo que le espera a partir del lunes.
El protagonista también se pregunta por la muerte y recuerda a distintas personas que ha conocido, imaginando cómo pudieron morir. La aparición de estos pensamientos resulta comprensible después de recibir el diagnóstico de una enfermedad grave. Una información sanitaria de esta magnitud puede llevar a la persona a tomar conciencia de su propia mortalidad y a plantearse la posibilidad de que su vida termine.
Su antigua compañera de instituto ayuda a Nino a centrarse en el problema inmediato y a prestar atención a su cuerpo para obtener la muestra de semen que debe entregar en el servicio de reproducción asistida. Mientras él permanece en el baño y ella en el salón, se comunican mediante los walkie-talkies de los niños. Zoé le lee un relato erótico para ayudarlo a crear las condiciones adecuadas para obtener la muestra.
La obra elegida es «Venus erótica», publicada en español con el título «Delta de Venus», de Anaïs Nin. Se trata de una colección de quince relatos eróticos independientes, escritos principalmente durante la década de 1940 por encargo de un coleccionista anónimo y publicados póstumamente en 1977. A pesar del carácter explícito y directo de algunas descripciones, la autora mantiene una escritura literaria y poética.
Anaïs Nin combinó las exigencias del encargo con su propia perspectiva artística y con una visión de la sexualidad alejada de los modelos masculinos dominantes en la literatura erótica de la época. Esta obra contribuyó a convertirla en una figura de referencia de la literatura erótica escrita por mujeres y favoreció la visibilización del deseo femenino en la literatura. En 1995 se estrenó una adaptación cinematográfica inspirada libremente en el libro.
En ese momento, sin embargo, el contenido concreto del relato parece tener poca importancia para Nino. La lectura de Zoé cumple fundamentalmente una función práctica: ayudarlo a superar el bloqueo y a obtener la muestra. Desde una interpretación más simbólica, la escena también podría sugerir la necesidad de atender a su cuerpo y conectar con sus propias sensaciones en medio de la confusión provocada por el diagnóstico.
Además, el encuentro con los hijos de su antigua compañera de instituto y el descubrimiento de que se desenvuelve bien con ellos parecen proporcionar a Nino el impulso definitivo para obtener la muestra de semen. Cuando finalmente lo consigue, acude de inmediato al servicio de urgencias, en plena noche, e intenta que los profesionales que trabajan allí se movilicen para conservarla. Según le habían indicado, la muestra mantiene su viabilidad durante seis horas, pero a las tres de la madrugada no hay nadie trabajando en el servicio de reproducción asistida.
Esta situación también invita a reflexionar sobre nuestra actuación como profesionales. En ocasiones, podemos presionar a los pacientes para que adopten decisiones importantes cuando todavía no se encuentran preparados para hacerlo. Sin embargo, si creamos las condiciones adecuadas y les concedemos el tiempo disponible, pueden decidir de forma autónoma, sin sentirse coaccionados. Esto resulta especialmente importante cuando existe un plazo reducido, pero todavía suficiente para que la decisión sea compatible con los tiempos asistenciales y los protocolos correspondientes.
Por otra parte, la actitud colaboradora del personal de urgencias, pese al carácter inusual de la petición, muestra la importancia de la receptividad y la amabilidad de los profesionales. Una respuesta comprensiva puede inclinar positivamente la balanza y constituir un punto de inflexión para una persona enferma —o para uno de sus familiares— que solicita una ayuda puntual y urgente. Encontrar a un profesional dispuesto a escuchar y colaborar puede resultar enormemente beneficioso.
Es particularmente humorístico y, al mismo tiempo, ilustrativo el cameo del actor Mathieu Amalric. Su personaje es un hombre con quien Nino se encuentra en unos baños públicos. Se muestra eufórico, animado y algo desorientado. Habla con ilusión de su mujer, pero posteriormente comprendemos que ella falleció hace tiempo. Además, muestra una fotografía de la actriz Romy Schneider, a quien presenta como su esposa.
No queda claro si nos encontramos simplemente ante un personaje excéntrico y desorientado o ante alguien que mantiene una relación imaginaria con una persona fallecida. En cualquier caso, el encuentro produce un efecto positivo en Nino. En ese escenario inesperado, el hombre le transmite energía y le muestra otra manera de relacionarse con la pérdida y con la fragilidad de la vida. El encuentro parece reforzar la confianza de Nino y lo impulsa a continuar su proceso de asimilación y afrontamiento de la enfermedad.
Objetivo cumplido
Como ya hemos señalado, cuando parece difícil que Nino encuentre a una persona de confianza que lo acompañe durante su primer día de quimioterapia, la historia experimenta un giro. Finalmente consigue afrontar acompañado el comienzo del tratamiento y ambos amigos se funden en un abrazo. La ayuda que recibe de Sofian le permite posicionarse simbólicamente del lado de la vida.
Sofian ha aceptado acompañarlo, pero Nino no le ha indicado el hospital exacto al que debe acudir. Ante la falta de información, su amigo pregunta por él en distintos hospitales de París hasta localizarlo. Además, madruga y llega a la sala de oncología antes que el propio paciente. Su comportamiento representa el de un «amigo de verdad», precisamente el tipo de apoyo que Nino necesita en un momento tan difícil.
A medida que avanza la película, observamos cómo Nino pasa de adoptar una actitud principalmente pasiva, inhibida y bloqueada a asumir un papel más activo, participativo y consciente de sus propias decisiones. El protagonista recupera progresivamente cierta capacidad de actuación sobre su vida, aun dentro de las limitaciones impuestas por la enfermedad.
La película aborda la enfermedad y la experiencia personal del paciente, al tiempo que destaca la importancia del apoyo social y deja un espacio para la esperanza. Todo ello se presenta desde una perspectiva constructiva y realista sobre el impacto de una enfermedad oncológica en una persona joven que comienza a movilizar sus recursos para afrontar la nueva realidad que le ha tocado vivir.

Patricia Acinas.
Psicóloga. Psicooncóloga experta en Cuidados Paliativos.
Experta en Psicología de las Artes Audiovisuales y Escénicas.

Páginas: 395-403

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