Blue Flower

Autora: Patricia Acinas

Título original: Heldin (alemán), Late Shift (inglés)
Directora: Petra Volpe
Guion: Petra Volpe.
Duración: 91 minutos (1h31’)
Año y país: 2025. Alemania- Suiza.
Tipo de obra audiovisual. Película / Ficción.
Música: Emilie Levienaise Farrouch
Genero: Drama. Historias cruzadas, feminismo. Thriller.
Reparto: Leonie Benesch (Floria Lind), Sonja Riesen (Bea Schmid), Alireza Bayram (Jan Sharif), Selma Jamal Aldin (Amelie Afshar), Margherita Schoch (Sra Kuhr), Urs Bihler (Sr Leu), Albana Agaj (Sra Osmani), Ridvan Murati (Sr Osmani), Urbain Guiguemde (Sr Nana), Doris Schefer (Pascale Schneider), Nicole Bauhman (Dra. Strobe), Jasmin Mattei (supervisora)
Sinopsis: La enfermera Floria ejerce su profesión con pasión y rigor en la planta de cirugía de un hospital suizo. Cada movimiento suyo es preciso. Incluso en medio del caos, siempre escucha a los pacientes y acude de inmediato en caso de urgencia... o casi siempre. Porque la realidad cotidiana resulta a menudo imprevisible. Al comenzar su turno, falta un compañero en una planta completa y con demasiados pacientes. Entre la vorágine, Floria atiende tanto a una joven madre gravemente enferma como a un anciano que espera un diagnóstico temido, y hasta a un paciente privado con exigencias desmesuradas. Pero a medida que avanza la noche, su trabajo se convierte cada vez más en una lucha desesperada contra el tiempo.
No recomendada a menores de 12 años.
Estreno en España: 13 de enero 2026

Enlaces a promociones de la película

https://www.youtube.com/watch?v=rWdQQPrWhdE
Trailer de la versión española (doblada). Duración 2:01” (VE)
https://www.youtube.com/watch?v=R_CZ7EVMuk8
Trailer original alemán con subtítulos en español. Duración: 2:01” (VOSE)
https://www.youtube.com/watch?v=wVzCpb_xEPA
Canción “Hope, there’s someone ́s” al final de la película. Antony and the Johnsons · ANOHNI (2004). Duración: 4:21”

RESEÑAS DE PELÍCULAS EN BASES DE DATOS DE OBRAS AUDIOVIDUALES

https://www.filmaffinity.com/es/film811545.html
https://www.sensacine.com/peliculas/pelicula-324763/

NOMINACIONES Y PREMIOS

Leonie Benesch, nominada a la mejor actriz en premios del cine europeo EFA 2025.
Premios del Cine Suizo: 3 nominaciones. 2025.
Festival de Sevilla: Mejor montaje. 2 nominaciones. 2025
Premios Satellite Awards: 2 nominaciones. 2025
Seleccionada por Suiza para los Oscars 2026.
Puede haber más premios y distinciones tras la publicación de esta reseña.

COMENTARIO DE LA PELICULA DESDE EL PUNTO DE VISTA DE LA PSICOONCOLOGIA Y LA PSICOLOGÍA DE LOS CUIDADOS PALIATIVOS

Hablar de humanidad y de trato amable hacia los pacientes es una “rara avis” en el cine y en esta sociedad. Esta película lo consigue: seguimos a una enfermera a lo largo de su turno de trabajo en una carrera contrarreloj por atender a los pacientes sin equivocarse, sin perder el tiempo y evitando el riesgo de dañar a los pacientes por la situación complicada de su planta. Ese día ha habido un compañero que no puede venir a su turno, no hay sustitución y debe hacer el trabajo que corresponde a dos personas, ella sola.
Floria es cariñosa, amable, dedicada, paciente, amante de su trabajo...Interacciona brevemente con los compañeros tras coger el turno de trabajo, porque no llega a hacer bien todo su trabajo. Hay una alumna de prácticas que colabora en algunas tareas, pero cuando no llega a tiempo o se olvida esta estudiante de hacer algo, la regaña, casi sin comprender que está en proceso de aprendizaje. Es tal la sobrecarga que tiene como personal de enfermería que no puede enseñar, supervisar o transmitir conocimientos o técnicas de enfermería a la alumna en ciernes.
Floria tampoco tiene tiempo apenas para pararse con los pacientes que se encuentran más solos: podemos decir que “hace lo que puede” para atender el trabajo de planta habitual y cotidiano, centrándose más en los cuidados físicos (por parecer más urgente, cambiar un suero o hacer una cura) que los psicológicos (acompañar, comunicarse..) por parecer éstos que se pueden reducir o demorar en el tiempo.
Por otro lado, tiene un paciente privado (con cáncer de páncreas) bastante demandante que llama constantemente al timbre con supuestas “urgencias” que tienen mas que ver con una necesidad de “ser visto”, y “ser confortado en su malestar”. Evidentemente llamadas múltiples de este tipo, retrasan el trabajo más urgente de verdad, para la enfermera.
No vemos a la enfermera satisfacer sus necesidades básicas: comer (al principio de la película con la mochila en el ascensor), no va al baño, no descansa apenas (salvo momentos muy puntuales, cuando no le queda más remedio y aprecia riesgo de error)
Tiene que tomar decisiones difíciles que pueden marcar líneas rojas entre la vida y la muerte, o prevenir eventos negativos posteriores.
En todo momento está ella presente en la planta. Hay una ocasión en la que llama a la doctora, que llega a la planta, hace su trabajo y enseguida desaparece de la planta. Casi no comparten sobre el paciente o la situación que ha generado que se llame a la doctora, porque el trabajo debe continuar. Tampoco vemos a la supervisora de enfermería de la planta que pueda apoyar a Floria, aunque sea en momentos puntuales. Las condiciones de trabajo no son las más favorables.
Además de la sobrecarga del trabajo de enfermería, en algunas ocasiones debe hacer el trabajo de celadora y de auxiliar, porque tampoco hay suficiente personal de esta categoría en el hospital suizo donde trabaja. Tiene que bajar a un paciente a hacerse una prueba o ayudar a una paciente a levantarse, ir al baño, (sin ayuda de más personal del hospital). Los idiomas se mezclan, alemán, francés, turco, en la atención a los pacientes que vienen de diversos lugares.
Apenas se ven familiares de los pacientes y los que hay tienen un papel secundario, permanecen muy poco tiempo o delegan muchas tareas en el personal sanitario.
A lo largo del metraje podemos ver la sobrecarga de la protagonista; no solo a nivel de trabajo físico, sino de carga mental (atender a todo lo que surge en su turno, convenientemente sin olvidarse) y de carga psicológica emocional (dar apoyo, cariño, sostener en el malestar y en el sufrimiento). Cuenta la historia de un turno de tarde. noche desde la perspectiva de una enfermera de planta. Se alternan tareas de enfermería complejas: poner una sonda nasogástrica, cambiar un estoma, verificar el funcionamiento de una vía,... enlazando una tarea diferente con otra.
En la película podemos ver claros signos de Burnout (sobrecarga, y riesgo de quemarse), aunque intenta hacer su trabajo de la mejor manera posible. Es un trabajo que le apasiona a Floria, pero no puede desarrollarlo como le gustaría; no somos conscientes de la enorme responsabilidad que conlleva este trabajo y lo importante que es que se puedan realizar los cuidados como necesita cada paciente, que suele ser diferente en cada persona. Hay riesgo de Desgaste por empatía si se sobrecarga más en sus tareas.
El ritmo de trabajo es frenético; no ha terminado de resolver una incidencia con un paciente cuando surgen otras más en poco tiempo, así como las alertas de que todavía tiene tareas pendientes sin atender, de otros pacientes.
El trabajo en estas condiciones suena poco menos que agotador. Su vida personal queda relegada, intuimos que es madre soltera o que se ha separado y apenas puede hablar con su hija en su turno (se comunica con ellos al principio en el vestuario, pero cortando/reduciendo la comunicación porque tiene que entrar al trabajo). Incluso la propia menor ha asumido que solo puede hablar con su mamá, uno o dos minutos, y no puede extenderse en contarle muchas cosas.
La película además pone en valor el rol de la enfermería y el futuro déficit de profesionales que se avecina en los próximos años en centros sanitarios de todo el mundo; si no cuidamos de los profesionales enfermeros y no les enseñamos a cuidarse durante sus turnos de trabajo, el déficit será mayor (por bajas en este personal o porque algunos hayan abandonado su trabajo vocacional por otro menos estresante o mejor pagado). En la propia película hay un mensaje explicito de que la OMS estima que se requieren más de 1’3 millones de enfermeras en Suiza para 2030. En España se estima que faltan unos 300.000 profesionales de este sector. El mensaje continúa diciendo que un elevado porcentaje de enfermeras lo dejan a los cuatro años de haber empezado a trabajar en su profesión. Aquí aluden al grave problema de salud mental que puede darse por estrés continuado, sobrecarga asistencial...
Floria está acompañando en esos momentos difíciles, a personas mayores de Geriatría, a personas con enfermedades oncológicas, a pacientes que están al final de su vida y necesitan una mano amable y una mirada sincera.
Reconoce cuando no llega a algo, cuando se equivoca, es capaz de pedir perdón al paciente privado cuando se enfada con él y tira por la ventana un reloj con alto valor monetario; y cuando aparece se lo devuelve, (aunque el paciente insiste en regalárselo). El diagnóstico de cáncer de páncreas lo había asustado tanto que se había manifestado en ira, irritabilidad, que volcaba precisamente hacia el personal que lo estaba cuidando. No se lo había dicho a nadie todavía y tenia miedo (algo muy humano, por otro lado).
Floria pasa varias veces por una habitación sin saber qué debe hacer ahí o sabiendo que tiene que hacer, pero sin tiempo para hacerlo. La enfermera está presente y es capaz de sonreír, aunque no pueda casi hacerlo por el agotamiento. El ordenador y tener todo registrado, también resta tiempo de estar con las personas, sus verdaderos clientes. Mientras las llamadas al timbre o al teléfono se suceden impidiendo que termine algunas de las tareas que no puede posponer.
La película transmite agobio, desasosiego, impotencia, tal como está planteada; la cámara acompaña a la protagonista en todo momento, oímos su respiración, notamos su impotencia por no llegar a todo, su sobrecarga, sus dificultades para pedir ayuda que no llega cuando está inmersa en una tarea que requiere mimo y tiempo. Tiene que hacer una Reanimación Cardiopulmonar (RCP) cuando un paciente salvable entra en parada. Hay un error de medicación (confunde metamizol con otro medicamento, en un paciente que sabía que era alérgico, pero no pudo comprobarlo)
La historia atrapa visualmente al espectador y conecta también con lo emocional, y con la necesidad de humanidad en/con este tipo de pacientes (medicina interna, oncología, paliativos, geriatría.). Nos vemos inmersos en una historia verosímil que va creciendo en intensidad y complejidad por momentos.
La enfermera atiende tantas cuestiones a lo largo de su turno, que no tiene tiempo de hacer una ronda “rutinaria” pasando por todas las habitaciones: Ya al final de turno la avisan de que una paciente mayor con cáncer de esófago, que iba a haber visitado al principio de su turno, lamentablemente ha fallecido. Surge sensación de impotencia, de haber podido evitar que la mujer muriera sola, o con algunos cuidados adicionales, pero las circunstancias y la organización del sistema no lo han facilitado. Floria ha estado pendiente de todos, pero ¿Quién sostiene a Floria en estas emociones? No hay soporte psicológico, ni compañero/a con quien poder hablar y desahogarse al final del turno.
Hay un apoyo muy puntual entre compañeros, pero no es suficiente para lo que ella (o cualquier compañero) pueda necesitar en un turno habitual.
Floria, en la medida de sus posibilidades y tiempo, tiene detalles con sus pacientes y con sus familiares; al iniciar el turno, se guarda unos chupachups que ha traído de casa para entregar a las niñas pequeñas de una paciente, a las que les encantan estos dulces. Todo lo hace muy rápido, aunque quiere, parece que no tiene tiempo de pararse y “escuchar” un poco más lo que sucede en cada habitación en cada momento.
Previene los riesgos de la mejor manera que puede; por ejemplo, con la paciente que es portadora de oxigeno y se empeña en fumar un cigarro, sin ser consciente de que el oxígeno es inflamable.
Destaca su humanidad al preocuparse por ese paciente mayor y solo, que necesita que la facultativa le dé la información que está esperando (son malas noticias) esa misma tarde, para calmar su incertidumbre; pero la doctora decide posponer esta tarea al día siguiente, incrementando el malestar psicológico del paciente que solicita a la enfermera que hable con la galena. Y los esfuerzos de Floria resultan infructuosos. El paciente se fuga y deja una nota de agradecimiento a la enfermera. Aunque ella se siente impotente porque cree que se podría haber hablado con el paciente.
En la película no hay música, solo los sonidos de la tarde- noche, que hacen que sea todo más inmersivo y nos sintamos más atrapados en la historia. Ni tan siquiera los pacientes se ponen música para estar o sentirse acompañados.
Al final de la película suena la canción “Hope, there’s someone ́s” (La esperanza es alguien). Esto nos retrotrae a la importancia de tener un ser humano cerca en los momentos difíciles, que nos dé ese aliento de esperanza cuando lo necesitamos. La canción habla de la vulnerabilidad, el deseo de compañía, y la duda/esperanza de conseguirlo entre la incertidumbre.
La película es un homenaje a la labor fundamental de cuidado y atención que se hace en la sanidad de cualquier lugar del mundo; el trabajo con los más vulnerables y delicados no siempre está reconocido en su justa medida. Se ve lo bueno y los sinsabores de la profesión en la que cada día surgen momentos que mantienen en vilo a los profesionales de enfermería, hasta que se resuelven.

Patricia Acinas.
Psicóloga. Psicooncóloga experta en Cuidados Paliativos. Experta en Psicología de las Artes Audiovisuales y Escénicas.

Páginas: 177-182

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